
¿Por qué debería dejar de usar esas viejas lámparas calefactoras para baños y pasar a utilizar calentadores infrarrojos?
Seamos honestos: esas viejas lámparas calefactoras son realmente inútiles. Básicamente, son simples bombillas grandes que intentan calentar el ambiente. Pero como generalmente no están bien selladas, el vapor y las salpicaduras se extienden por todas partes. Es solo cuestión de tiempo antes de que algo se dañe.
Por eso, muchas personas optan por calentadores infrarrojos de alta calidad. Estos solucionan los problemas que causan el fallo de los calentadores antiguos.
La diferencia en la sensación de calor
Los calentadores tradicionales intentan calentar el aire a su alrededor. En un baño lleno de vapor, esto lleva mucho tiempo, y uno sigue sintiéndose húmedo.
Los calentadores infrarrojos son diferentes. No afectan al aire; envían calor directamente a la piel y a las superficies del cuarto. Se siente el calor desde el momento en que se enciende el aparato. Es instantáneo. Y no importa cuánto vapor haya en el aire: uno sigue manteniendo el calor.
Cómo lidiar con la humedad
El agua y la electricidad no combinan bien. La mayoría de los fallos en los aparatos de baño ocurren porque la humedad llega al interior del aparato.
Los calentadores infrarrojos de mejor calidad utilizan revestimientos de cuarzo sellados y juntas resistentes para evitar que entre agua. También utilizan sellos de silicona especializados en los puntos donde los cables entran en el aparato, para evitar que entre vapor. Sin esos sellos, la lámpara se dañará o se cortará el interruptor una vez a la semana. Mantener los componentes electrónicos secos es la única forma de asegurar que estos aparatos funcionen bien durante mucho tiempo.
Algunas cosas a tener en cuenta durante la instalación
Si va a reemplazar estas lámparas, no puede simplemente conectarlas y listo. Los calentadores infrarrojos consumen más energía que esas viejas bombillas. Debe verificar que el calibre de los cables sea suficiente para soportar esa cantidad de energía sin que se sobrecalienten.
Por otro lado, estos aparatos ocupan mucho menos espacio y responden de inmediato.
Un consejo importante: se vuelven muy calientes. Si el cuerpo del aparato está hecho de plástico, se deformará debido a esa presión térmica. Es mejor utilizar materiales como aluminio o acero inoxidable. Es la única manera de asegurar que el aparato no se derrita o se deforme con el tiempo.