
¡Dejen de permitir que las lámparas dañadas arruinen su producción!
No hay nada más frustrante que cuando una línea de producción SIG Blomax se detiene debido a que una lámpara de calefacción deja de funcionar. Eso afecta negativamente el rendimiento total de la maquinaria y pone a todos en estado de pánico.
Si observa que las lámparas se dañan muy pronto, podría pensar que se trata de un aumento repentino en la tensión eléctrica. Pero, generalmente, la causa es algo más simple: el cuarzo simplemente no puede soportar la presión generada durante los ciclos de calentamiento y enfriamiento.
Estábamos harto de ver esto ocurrir, así que desarrollamos una lámpara de reemplazo reforzada. Se adapta perfectamente a los conectores de KHS/SIG, pero está diseñada para durar mucho tiempo.
Controlando adecuadamente el calor
No intentamos reinventar la rueda. Estas lámparas producen exactamente la potencia y tensión que requiere el horno Blomax.
El truco está en la densidad del calor. Es necesario lograr una transferencia rápida de energía para ablandar los preformados de PET. Pero no se puede simplemente aumentar la potencia para compensar la degradación de las lámparas antiguas. De hacerlo, es probable que los reflejores se dañen.
Mantuvimos las especificaciones eléctricas originales, pero modificamos la geometría del filamento. El resultado: el calor se distribuye de manera más uniforme sobre los preformados, evitando así daños en la maquinaria.
Cuarzo más resistente, menos tiempos de inactividad
La mayoría de las lámparas convencionales se dañan en sus extremos. Ese es su punto débil.
Cambiamos al uso de un cuarzo reforzado, capaz de soportar los ciclos térmicos constantes de calentamiento y enfriamiento. Al reforzar los sellos y las interfaces eléctricas, la lámpara puede resistir mejor esos ciclos.
Lo mejor de todo: es un reemplazo directo. No tendrá que manipular los cables ni los soportes. Solo tiene que colocarla en su lugar y seguir trabajando.
Un consejo importante
“Más duradero” no significa “indestructible”.
Todavía es necesario mantener todo limpio. Unas pocas huellas de aceite o una capa de polvo en el cuarzo pueden causar puntos calientes. Esto genera estrés localizado, y eventualmente la lámpara se romperá.
Mantenga los reflejores limpios. También revise sus ventiladores de refrigeración. Si están obstruidos, el calor ambiente podrá dañar la lámpara, independientemente de cuán resistente sea el cuarzo.