
Si usted utiliza líneas Sidel SBO 20 Series 1 o Krones Contiform, seguramente ya conoce las dificultades que implica este proceso. Lograr la temperatura adecuada en esos preformados de PET requiere un equilibrio muy delicado. Se quiere tener velocidad, pero al mismo tiempo no se puede permitir dañar el material.
En esta lucha, las lámparas de infrarrojos son las que sufren más. Son elementos consumibles, sencillamente. Por eso hemos diseñado nuestras lámparas de repuesto para cumplir con las mismas especificaciones que los productos originales, pero sin el precio exorbitante.
La ciencia detrás de ello (de forma simplificada): Estas lámparas utilizan luz infrarroja de onda corta. Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza, ya que permite que el calor penetre profundamente en la pared del material PET, en lugar de simplemente quemar su superficie.
Todo se reduce a la potencia y el voltaje. Si son demasiado bajos, los preformados no alcanzarán la temperatura adecuada a tiempo. Si son demasiado altos, surgirán manchas quemadas o efectos similares que hacen que las botellas se vean opacas.
Instalación: Utilizamos conectores estándar R7s o Sk15, por lo que se instalan fácilmente. No hay complicaciones.
Dentro de la lámpara hay un filamento de tungsteno que permite reciclar el tungsteno evaporado. Esto mantiene la luz estable y prolonga la vida útil de la lámpara, lo que significa menos visitas nocturnas para reemplazarla.
Un consejo útil para el taller: Puede reemplazar estas lámparas en su horno ahora mismo. No es necesario hacer modificaciones en los cables ni en los reflectores. Solo tiene que conectarlas y listo.
Pero aquí está el problema: estas lámparas de alta potencia generan mucho calor. Si los ventiladores de refrigeración están obstruidos por polvo o simplemente están desgastados, estas lámparas se quemarán rápidamente, sin importar cuán buena sea su calidad. Cuide bien esos ventiladores.
Al final, obtendrá la misma curva de calor que las unidades originales de Sidel o Krones. Obtendrá los mismos resultados, pero dejará de pagar ese “impuesto por marca” cada vez que se agote una lámpara. Es una forma sencilla de reducir los costos por botella, sin preocuparse por que la línea de producción se detenga.