
Dejen de esperar a que el horno a vapor se caliente. Seamos sinceros: esperar a que un horno a vapor convencional se precaliente es una pérdida de tiempo. Básicamente, uno se queda sentado esperando a que el aire y el vapor llenen poco a poco la cámara del horno. Eso es un obstáculo que impide avanzar en el proceso de cocción.
Para solucionar este problema, comenzamos a utilizar emisores infrarrojos de 500W como una forma de acelerar el proceso. De esta manera, podemos evitar esa espera innecesaria.
Cómo funciona realmente
La convección es lenta. Pero los emisores infrarrojos son diferentes. En lugar de calentar el aire, estos emisores envían energía directamente a las paredes del horno y al producto mismo. Es un método más rápido.
Al aplicar este tipo de calor a las superficies, se reduce significativamente el tiempo de precalentamiento. Esto significa que se puede cocinar más en un día.
Detalles sobre el hardware
Utilizamos lámparas con envoltura de cuarzo y llenadas con gas halógeno. La parte halógena es clave: evita que el filamento de tungsteno se queme demasiado rápido, así no es necesario reemplazar las lámparas cada dos semanas.
Dependiendo de lo que vayamos a cocinar, ajustamos el tipo de recubrimiento de las lámparas. Algunos requieren un calor intenso, mientras que otros solo necesitan un ligero calentamiento en la superficie.
El cableado es bastante sencillo, ya que se utilizan conectores industriales estándar. Pero hay que tener cuidado: estas lámparas se calientan mucho. Si se colocan demasiadas juntas en un espacio pequeño, podrían dañar el chasis del horno o los sensores cercanos. Deben tener algo de espacio para funcionar correctamente.
Usándolo en la práctica
Lo mejor de todo es que no es necesario desmontar todo el sistema de cocción por vapor para poder usarlo. Es simplemente un complemento fácil de instalar.
Pero hay que tener cuidado con dónde se colocan las lámparas. Los emisores infrarrojos emiten calor en una dirección específica. Si se colocan al azar, habrá zonas frías dentro del horno. Por ejemplo, podría haber una bandeja donde un lado esté perfectamente dorado y el otro apenas caliente.
Además, asegúrese de que los controles estén configurados para apagar las lámparas infrarrojas en cuanto se alcance la temperatura deseada. De lo contrario, el horno seguirá calentándose y se superará la temperatura deseada.